Se han dicho muchas tonterías sobre la imagen social del bibliotecario. Más sobre la bibliotecaria. Y sobre todo se han dicho en inglés. Yo voy a decir una cuantas tonterías más, en español, pero sobre todo voy a intentar colgar fotos que reflejan nuestro lado más extraño.

22.1.07

Bibliotecaria con moño

El pasado mes de diciembre pudimos leer en la prensa norteamericana de provincias la siguiente nota enviada por la nunca suficientemente admirada y siempre sorprendentemente eficiente ALA: (transcribo la nota tal cual la difundió la agencia de noticias Asociated Press, pero voy metiendo mis comentarios como morcillas en el pan, que por algo me pagan)

Minority librarians sought to update image of white "bun lady"

Traduzco: "A ciertos bibliotecarios ya les va molestando la clásica imagen de la viejecita con moño".

http://www.ledger-enquirer.com/mld/ledgerenquirer/news/local/16256386.htm

AMANDA THOMAS
Associated Press

Librarians have long been portrayed as the little old white lady with her hair in a bun and glasses on a chain around her neck, "shushing" noisy people, but Deborah Lilton represents a more modern image.

In a profession that in fact has been largely white, Lilton is a black student at the University of Alabama who is pursuing a degree to become an academic librarian. She is one of a disproportionately small number of minorities entering a field that is trying to get past stereotypical images of the "bun lady."

Traduzco: "Siempre se retrata a las bibliotecarias como viejecitas blancas y con moño mandando callar a la gente, y ya está bien ¿no? como refleja la foto de esta guapa bibliotecaria de Alabama, que nunca manda callar a los lectores porque su presencia sola corta el aliento, está a la vista".

"Until this perception is changed, people who would make fine librarians will undoubtedly choose another career choice," said Lilton, who decided to pursue her degree after teaching English as an adjunct faculty member.

According to a 2004 American Library Association study called "Diversity Counts," minorities are hardest to recruit. The study said that in 2000, there were 190,255 professional librarians, and 171,470, or 90 percent, were white, and 15,500, or 8 percent, were black. U.S. Census figures show whites made up about 70 percent of the population in 2000 and blacks about 13 percent.

Traduzco: "En realidad el estudio de la ALA al que hacíamos referencia trata de la diversidad de orígenes étnicos de los bibliotecarios estadounidenses, pero pusieron lo del moño en los titulares de la nota de prensa para llamar la atención. La cosa es que el 90% son blancos, el 8% negros, y supongo que el restante 2% café con leche".

"We need to do more work to attract individuals to the profession that actually look like the U.S. population because we want our profession to look like the people we serve," said Denise Davis, director of ALA's office for research and statistics.

ALA president Leslie Burger agrees that it's important to let young people know that the profession isn't just for middle-aged white women.

"There may be some perceptions this isn't a field that welcomes or encourages diversity," Burger said.

Traduzco: "Si la gente quiere que tengamos moño, lo tendremos, ¡vaya si lo tendremos!, confesó la responsable de la ALA sobre imagen profesional, que ha comenzado una campaña federal de cursos online y presenciales de enmoñecimiento bibliotecario conforme las modas más rancias de los años 50 y 60 del felizmente extinto siglo XX".

But efforts are being made by ALA and colleges to encourage minorities to pursue a library degree. ALA's Spectrum project provides scholarships, fundraising, recruitment, mentoring, leadership and professional development for future minority librarians. It provides a one-year $5,000 scholarship and over $1,500 in professional development opportunities to students planning to attend an ALA-accredited graduate program in library and information studies.

"Since the public library is the people's university, it needs to be not only physically accessible to everyone but culturally accessible as well," said Lilton, one of two Spectrum scholars at Alabama. "That means having professional people of color on staff."

Traduzco: "Lo primero fue deshacer la ambigüedad del término objeto de nuestras pesquisas. En inglés el moño no se dice moño porque ellos no saben pronunciar la eñe, de modo que al moño le dicen "bun". Con el inconveniente de que que bun significa también bollo, o al menos un cierto tipo de bollo que asemeja un caracol. Lo que nosotros llamaríamos una caracola, vaya."

She said librarianship as a career option should be introduced early in a child's educational experience and that old stereotypes should be dispelled, with librarians of all races making an effort to become more visible in society.

Traduzco: "Pero ¿cómo moños se hace un moño? Aquí vino la parte práctica del e-learning "How to bun yourself" con resultados tan floridos como satisfactorios".

Lilton said one barrier to minority recruitment is the lack of library and information science programs at historically black colleges and universities.

Traduzco: "Se está exigiendo la implementación de esta técnica bibliotecaria en las escuelas universitarias de Biblioteconomía y Documentación".

She said Clark-Atlanta University in Georgia had to shut down its MLIS program because of funding problems and decreased enrollment. North Carolina Central University at Durham, N.C., is the only historically black college with an ALA-accredited library program.

Traduzco: "No se piense Vd. que para tener este moño necesita ser mujer blanca y rubia: en la tienda virtual de la ALA se ofrecen estos modelos de peluca para todas sus necesidades".

"If black students don't encounter librarian as a career choice in undergraduate school, it is highly unlikely that they will consider it when choosing a course of study for graduate school," Lilton said.

Traduzco: "Y si alguna no encuentra el modelo que le gusta, lo mejor es que se lo piense antes de hacerse bibliotecaria ¡digo!".


Hispanics are increasing their numbers in libraries, with 6,164 in 2000, up by 206 from 1990, according to Census figures. Still, they represent only about 3.2 percent of all librarians while making up about 14 percent of the U.S. population in the 2005 Census.

Traduzco: "Del citado 8% de bibliotecarias café con leche, casi la mitad son de origen hispano, como la joven de la imagen supra, aunque ésta sea más leche que café".

Meiyolet Mendez, a Hispanic student in her last semester at Alabama, is one of two UA students with a scholarship from the federal Institute of Museum and Library Sciences that targets minority students for library school.

Traduzco: "La señorita de esta foto superior obtuvo una beca del gobierno federal para convertirse en bibliotecaria de museo de antigüedades".

When Mendez needed help learning English after arriving in the United States 12 years ago, she went to her high school library and immersed herself in works by authors like Agatha Christie and William Shakespeare.

Traduzco: "A pesar de tener esta cara de venir de allende el telón de acero, esta chica se puso las pilas aprendiendo inglés ora con Shakespeare ora con Agatha Christie y se sacó la diplomatura en sólo 12 años, sin moverse el moño, que lo traía puesto de casa".

She said she decided to become an academic librarian - one who works for a college or university - because she wants to connect people with the campus resources that are available to them. She believes advertising library school through Hispanic and black student associations on college campuses will help spark interest.

Traduzco: "Siempre aparece un grupúsculo protestón que rechaza la moda del moño, en este caso aduciendo que le tira del pelo como si fuese una araña. Este grupo contracultural denminado "Sensation Chignon" será duramente perseguido por contestatario".

"I think we'll see an increase in people applying to library school if we do these things," Mendez said. "I think that we as minorities for the most part have different cultural backgrounds that may allow for different points of view."

Traduzco: "Además, como todo el mundo sabe, desde Hypathia de Alejandría todas las bibliotecarias que en este mundo han sido han llevado moño en algún momento de su carrera profesional, de modo que arreando".

She said opportunities for minorities in libraries are growing.

"Our school has a good distance education program where you can take online courses," Mendez said. "There are almost no barriers. There are scholarships for minorities all over the place."

Traduzco: "Cuando en realidad la imaginería moñeril o moñística pertenece al imaginario colectivo norteamericano bibliotecofílico, como demuestra el moderno logotipo supra".

Hasta aquí la nota difundida por la ALA: pero no debemos olvidar que el fomento de la imagen social de bibliotecario es una tarea global, de la que nadie se escapa. De hecho, y sin ir más lejos, el país vecino (Francia, vamos) ha estrenado una película sobre moños bibliotecarios, cuyo cartel os muestro ahora del derecho y el revés:


Por otra parte, se ha hecho un denodado esfuerzo de difusión de esta nueva y elegante imagen usándola en las portadas de los discos de las más reputadas artistas del momento:

Donde se aprecia, en esta cuarta imagen, la sinergia que siempre ha habido entre franceses y españoles a la hora del moño: aquí tenemos al usuario medio de biblioteca en España, torero of course, con un bonito sombrero de dos moños que apuntan hacia las testas rubias de dos bibliotecarias francesas descotadas y con moños simétricos, tanto monta monta tanto. A ustedes no sé pero a mí esta imagen me hace pensar en la Unión Europea.


Y ya para terminar: el tradicional buen sentido del humor que adorna las buenas bibliotecarias resumido en una imagen filológica y que contiene todo un juego de palabras: The Bun Librarian:


¡Hala, a disfrutar que ha vuelto el frío!

21.12.06

Library Play



En estas fechas tan señaladas... (este es uno de mis tópicos favoritos, junto con "este marco incomparable" y "esta huella imborrable"). Decía yo que en estas fechas tan señaladas, entre tanta abundancia abundan las celebraciones de fiestas navideñas escolares. Los infantes acuden a sus colegios disfrazados de pastorcitos o vírgenes, de renos o abetos; los padres asisten embelesados a representaciones que graban en sus videocámaras (o tomavistas, que los llama mi madre); los escolares chillan sus villancicos en el salón de actos del cole y se demelenan a comer panchitos a la salida... Mi pregunta es por qué se limita tan positivo acto a la infancia, y no se continúa durante toda la educación celebrando festivales navideños. Particularmente creo que si en la Universidad ya hemos copiado de los americanos las fiestas de fin de curso con baile en el polideportivo, la imposición de becas con asistencia de los orgullosos padres, la vidilla de campus con el ligoteo incorporado y el glamour de las universidades americanas de las películas, y hasta el baloncesto universitario, por qué no, decía yo, celebramos festivales navideños.

Y propongo hacerlo en la Biblioteca, como actividad no sé si de extensión cultural o de extensión bibliotecaria. Algunos ejemplos tenemos. Pasen y vean:

Este es un ejemplo, por ejemplo, de integración multimedia: BIBLIOTECA-TEATRO, tanto monta monta tanto. Si lo piensas, aquí hacemos mucho teatro. A veces finjo que le enseño a un alumno a usar un recurso que él finge aprender... cuando sales del teatro, a la vida real, se acaba la función y olvidas la comedia. Lo mismo le pasa al alumno al que enseño a usar el OPAC, que cuando sale por la puerta se olvida de todo.


Este es un bibliotecario desesperado clamando en el desierto de la incomprensión de sus usuarios... pero lo suyo es puro teatro. Les está contando un cuento. Los lectores del mañana recordarán sus gestos, recordarán la biblioteca, pero no recordarán la historia que se les cuenta. Al menos los míos nunca recuerdan la historia que les cuento (la de "callarse", o la de "guárdate ese bocadillo de chorizo", o la de "los baños, al fondo a la derecha"). Yo también hago teatro: hago el papel, otras veces, del Horacio de Hamlet ("Hay más cosas bajo el cielo de las que caben en tu filosofía").

Luego están estos colegas, que para una representación navideña desempolvaron los disfraces de sus cajones de 75x125 y se ataviaron conforme sus funciones bibliotecarias:
  • tres de ellos van de piratas (son los encargados de bajarse de internet "recursos" que luego graban a escondidas de las entidades de gestión de derechos de autor)
  • la señora gorda (con perdón) del centro va de hada madrina con varita mágica: es la encargada de la gestión presupuestaria, de sacar dinero de donde no hay.
  • la de la camiseta naranja va de calabaza de Halloween: se encarga de los cursos de alfabetización (de la de siempre) para alumnos con calabazas, osea suspensos.
  • al fondo a la derecha hay una señora con una túnica solemne, anticuada, incómoda, fea y fuera de lugar: redacta encabezamientos de materia.
  • las otras dos, una blanca y otra negra, con una camiseta con un 2, son el Comité para la Implementación del Lib 2.0
Estos son los abuelos de los de más arriba, grupo de bibliotecarios de Wisconsin que en los años 20 celebraron una función teatral en su biblioteca para animar el cotarro. Llama la atención, contrastando las dos fotos (arriba y abajo) la importante reducción de personal, lo elegantes que eran las señoras antiguas, lo simpáticos que eran los señores antiguos, la diferencia de proporción hombres-mujeres entre las bibliotecas en 80 años de distancia, pero sobre todo llaman la atención esos dos señores leyendo el periódico en pijama y zapatillas. Eran el Comité para la Implementación del Lib 2.0


Esto no es una obra de teatro, sino una película, Desk Set, posiblemente la mejor película de bibliotecarias de la historia del cine, con mi adorada Katharine Hepburn en un papel ab-so-lu-te-men-te realista y reconocible en algunas colegas. Es genial. ¿Y no podíamos representar Desk Set en versión teatral por navidades en las Escuelas y Facultades de Biblioteconomía y Documentación?

O podríamos representar "Marian the Librarian", número del musical de Broadway "The Music Man", del que tenéis un vídeo más arriba (arriba del todo, quiero decir). No sé si hay una adaptación de la letra al español. Yo, lo que es yo, si me preguntan, tengo clarísima mi candidata para el papel de Marian.

Lo habéis adivinado: pondría a Marian en el papel de Marian.

¿Verdad que sí?

O si no, pues podríamos representar una obra de teatro intimista, tipo Ibsen o Chejov, así con bibliotecarias vestidas a la antigua y con cara de antigua (como dice la Srta. Pepis ¡hay que ver qué cara de antigua tenían las antiguas!), como estas dos de la foto, que pasan media representación dialogando sobre temas entre banales y educados, pero donde se masca la tragedia...

... y las dos terminan a bofetadas, como en el mejor teatro griego.

Y, en última instancia, podemos llamar a la famosa infame bibliotecaria teñida de rubio, a que les lea a los niños unas historias navideñas:

... mientras el resto del staff nos refocilamos en una fiesta por todo lo alto en medio de la sala de lectura...

... y empezamos a planear las vacaciones del próximo verano:

¡Hala! ¡A disfrutar!

P.D. Esta bitácora cumple un año. Ya está bien ¿no?


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